Me diste esperanza cuando más la necesitaba. Me mostraste la luz cuando lo único que veía era oscuridad. Agarraste mi mano cuando las cosas se pusieron duras. Salvaste mi vida y nunca podré agradecerte lo suficiente. -S-

Amor inagotable, gracia escandalosa e infinita misericordia nos rodean hoy gracias al glorioso intercambio dado en la cruz de Jesús. ¡Debemos vivir eternamente agradecidos!

No siempre lo que queremos es lo que Dios quiere para nosotros . Por eso tenemos que decir que se haga tu voluntad. Por que luego vienen las lágrimas y nos preguntamos por que??? Capich


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