Salve, Regina:  La Salve ha sido el himno mariano católico por excelencia, al menos desde el siglo XI.  Según la tradición, san Bernardo de Claraval, movido por inspiración divina, añadió al himno (originalmente una serie de antífonas del Breviario Romano) las tres peticiones que en él se hacen a la Virgen. San Alfonso María de Ligorio escribió todo un tratado sobre este himno en su libro Las Glorias de María.

Salve, Regina: La Salve ha sido el himno mariano católico por excelencia, al menos desde el siglo XI. Según la tradición, san Bernardo de Claraval, movido por inspiración divina, añadió al himno (originalmente una serie de antífonas del Breviario Romano) las tres peticiones que en él se hacen a la Virgen. San Alfonso María de Ligorio escribió todo un tratado sobre este himno en su libro Las Glorias de María.

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